La convivencia con las familias, ya sea de campamento o de fin de semana, nos permite vivir de manera intensa nuestra fe en Cristo. Orar juntos, compartir inquietudes y profundizar en el modelo de vida de la Sagrada Familia, nos ayuda a vivir la fe en nuestro hogar y en la vida diaria. Estos días han sido como volver a ver el faro que siempre te guía en la mar. Y a este “faro” llegamos familias muy diferentes, pero muy similares sobre todo, en cuanto a la búsqueda de la fe compartida y la unión en Cristo. Es muy enriquecedor poder disfrutar de un espacio y un tiempo en el que compartir nuestra fe, nuestras dudas, nuestros hábitos y hasta nuestros hij@s! En ese punto de encuentro se paran el resto de espacios y tie
mpos donde somos muchas cosas, donde representamos muchos roles sociales pero no siempre a gusto. En este punto de unión, la libertad de ser y vivir nuestra fe nos ayuda a intensificarla y trasladarla a nuestra cotidianeidad. ¡¡¡GRACIAS!!!
NOELIA, SOEL Y SAMUEL